Esta semana, y debido a que la semana pasada no escribí en el Magazine de Clientia, quiero tocar el tema de la motivación a la hora de realizar nuestras tareas, labores o funciones. Como me gustaría darle un punto de vista práctico, voy a mencionar la primera barrera que nos encontramos a la hora de realizar una tarea “tediosa”, y nos sorprenderá que no es la falta de motivación.

LA PROCRASTINACIÓN O LA PRIMERA BARRERA PARA REALIZAR NUESTRAS TAREAS PENDIENTES.

El primer problema que veo para no terminar una tarea (y esto no va a sorprender a nadie) es no empezarla o aplazarla, puesto que la tendremos que acabar haciendo mejor cuanto antes empecemos. Es cierto que es más ameno realizar el trabajo estando motivado, pero no necesitamos de la motivación para ponernos a hacer las cosas. Me explico, uno puede hacer las cosas con o sin motivación, aunque no me apetezca ir a una reunión familiar, voy y me lo quito de encima. Simplemente decido realizar la acción y, una vez decido, me pongo a hacerla y la termino, seguramente luego acabe motivado pues me he demostrado que puedo lograrlo. Por lo tanto, y si bien coincido en que realizar una actividad con motivación es mucho más dinámico, el primer problema a la hora de realizar una actividad es, obviamente, procrastinarla.

La procrastinación según Wikipedia es: “acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables”. Llegados a este punto, que a todo el mundo nos sonará, entendemos lo que nos viene a decir acerca de la motivación el gran refrán “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Seamos claros, el primer problema para no conseguir algo es no empezar a hacerlo.

Por eso aquí os dejo SIETE CONSEJOS PARA NO PROCRASTINAR LAS TAREAS QUE NOS TOCA HACER:

  1. Haz una lista de cosas por hacer: Estudios sobre aprendizaje han demostrado que las personas más organizadas realizan más tareas porque se hacen listas de cosas por hacer.
  2. Divide las tareas en partes más pequeñas: Cuanto más grande sea nuestro objetivo, más rápidamente nos podemos desmoralizar. Divídelo en pasos más manejables, y ve a por ellos, “no hay que estar pensando en la meta sino en el camino hacia ella”.
  3. Haz las tareas más difíciles primero: Porque esto te dará la confianza de que no era tan difícil después de todo. Una vez que estás motivado por ello, esta pequeña victoria te dará fuerzas para completar la siguiente tarea ahora, incluso aunque se haya programado para más tarde.
  4. No seas perfeccionista: Si estás esperando el momento perfecto, los suministros perfectos, o no quieres empezar hasta que el proyecto esté perfecto, lo único que estás haciendo es ponerte escusas para no completar tu tarea. Una forma de evitar este pensamiento “perfeccionista” es considerar la cantidad sobre la calidad. Cuando hayas terminado todo, puedes dar marcha atrás y terminar perfeccionando tu tarea original.
  5. Prémiate: Date pequeñas recompensas por hacer algo que te gusta. Pero que ello no te distraiga demasiado tiempo como para procrastinar la siguiente acitividad.
  6. Recuérdate a tí mismo las consecuencias: Recuerda que cuanto antes empieces, antes acabarás y podrás ponerte a realizar otras tareas más apetecibles.
  7. Trabaja con un compañer@: Esto significa que puedes aprender de los demás y reforzaros mutuamente la responsabilidad para hacer un determinado trabajo. Tal amig@ también actúa como un motivador@.

Una vez termino el post, me doy cuenta de que no era para tanto, que el kit de la cuestión es ponerse y, que si busco motivación, espere a terminar mi primera tarea para conseguirla y luego seguir con el día al máximo.